LA FORMALIZACION DE LA TEORIA ECONOMICA

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La economía política fue imperante durante el siglo XVIII hasta finales del siglo XIX; la cual hacia referencia a la relaciones de producción de la sociedad; abarcando la producción, distribución y consumo de los bienes y servicios del ser humano; sin embargo con la revolución del marginalismo como una crítica hacia la economía clásica, fue concretándose el fin de la economía política; pues ya el agente fundamental no era la sociedad sino el individuo, donde la toma de decisiones de este seria de forma independiente; y por lo tanto la suma de estas decisiones serán las que van a representar el bienestar colectivo. Es bajo esta base teórica que Cournot al formular la ley de la demanda es el primero en intentar incorporar cierto grado de formalización a la teoría económica bajo el uso de las matemáticas; convirtiéndose esto en una meta para los marginalistas como Walras quien “es el primero en destacar que la matemática es una herramienta influyente en la economía y por ende no es neutral, ya que para él produce cambios en la naturaleza de la Teoría Económica” (Castelli:3), es decir que Walras plantea la formalización no en el sentido de agregar el factor estadístico a la disciplina sino de transformar los principios y esencia de la economía como tal; Pareto y Jevons también contribuyeron hacia este nuevo curso de la economía. Sin embargo es hasta Alfred Marshall con la publicación de su libro “Principios de Economía” (1890) que el término de “economía política” es sustituido solamente por “economía”; siendo a través de su propuesta de equilibrio parcial y de la economía “marshalliana” que los intentos por dar rigurosidad a la economía se asientan a través de la economía neoclásica, corriente dominante en la actualidad. Bajo este contexto histórico es que la economía como ciencia sale a relucir, y el debate se forma entre quienes atribuyen a la matemáticas el hecho que sea una disciplina respetada y quienes sienten que la esencia social de la economía quedo en el olvido, siendo esto precisamente el objetivo del presente ensayo.

La economía en su deseo y prácticamente obsesión de convertirse es una ciencia exacta, va a empezar a apoyarse en otras disciplinas como la física para desarrollar el enfoque de modelos matemáticos en los sistemas económicos; esta no es solo una hipótesis sino que ha sido un tema abarcado por diversos economistas como Max Neef quien en su libro “La economía descalza” plantea que “los procesos económicos, susceptibles de interpretaciones mecánicas en ciertos casos aislados, son de naturaleza entrópica en su tendencia más amplia y generalizada” (MaxNeef, 1986:55), haciendo alusión de como la disciplina ha caído en la monotonía y rigurosidad de la interpretación de los hechos económicos y como esto es incorrecto; pero lo importante de este apartado es que incorpora el termino de entropía el cual es usado en la física, específicamente en la termodinámica, el cual transformándolo en términos económicos significa el desorden de la realidad económica, es decir como los hechos económicos no pueden ser explicados por la mecanicidad de un modelo que aparentemente es aplicable para todos los problemas económicos en cualquier lugar, sino que se deben establecer parámetros únicos y especiales para cada realidad. Un ejemplo que el autor plantea es como la idea de eficiencia que se ha establecido en la teoría económica como una ley ha ignorado que el consumo no es el final del proceso económico sino los desperdicios que se generan durante su transcurso; y como esto es una transformación de baja entropía a una alta entropía (Max-Neef, 1986:56), trayendo a colación nuevamente la física bajo una perspectiva interesante.

Con esta contextualización, no se puede generalizar que todos los economistas están en desacuerdo con la matematización de la economía, pues “Lawrence Klein, Premio Nobel de Economía de 1980, plantea que “las contribuciones no matemáticas a la economía son vagas, burdas y torpes”” (Georgescu-Roegen, 1994:161 citado en Pulido, 2002:6) o perspectivas de que “las matemáticas son útiles en la construcción de la situación idealizada, siendo un pilar fundamental de nuestra capacidad de raciocinio. Obviamente, las matemáticas ofrecen las herramientas básicas para la construcción y análisis de modelos, los cuales en una etapa posterior serán evaluados de acuerdo a su poder predictivo” (Santos, 1997:101-118 citado en Pulido, 2002:5-6). Klein toma un posición extrema pues desacredita la economía como una ciencia histórica y empírica además de social, el hecho de abstraer la realidad a solamente números como él lo plantea seria intentar explicar una sociedad que simplemente no existe, además por que hace creer que a través de la formalización es la forma correcta de realizarlo, es por esto que denoto la posición de Manuel Santos, pues plantea -aunque un poco desmedido- el papel que juegan las matemáticas, pero más como una herramienta que como pilar de la teoría económica; pues no se puede negar que la econometría y la estadística ha ayudado a los economistas en las técnicas de análisis, compilación de datos, estimación de políticas contrafactuales para evaluar programas, predicción y simulación en macroeconomía, entre otros; los cuales son llevados a cabo en el momento de la aplicación empírica.

Lo que si se debe tener en cuenta es el límite que los números y las operaciones tienen en la economía, pues como “indica Szenberg, el hecho de que “la verdad sienta la tentación de expandirse hasta convertirse en falsedad (toda virtud se transforma en vicio con el exceso y nada falla tanto como el exceso) ilustra los extremos a que ha llevado la excesiva matematización de la economía. No obstante, los científicos piensan que reducir los fenómenos complejos a un conjunto de ecuaciones supone una belleza similar a la que ofrece la poesía”” (Szenberg, 1994:13 citado en Pulido, 2002:11), un ejemplo de lo que Szenberge se refiere es la función CobbDouglas que solo representa un hito económico de la época de la industrialización, es decir cumple las condiciones de una estructura económica manufacturera mas no de otros tipos de economías; sin embargo esta función de producción se ha convertido en el fundamento de los neoclásicos y es ampliamente enseñada en la academia por su simplicidad;

la ortodoxia destaca las virtudes del mercado y la competencia así como el mito de la oferta y demanda y esto es lo que precisamente se enseña en los pregrados de Economía; por lo tanto los alumnos sufren de un aislamiento académico en el sentido que se tienen conocimientos unidisciplinarios que no solo deforman la percepción de los individuos sino crea sentimientos de frustración pues saben cómo plantear modelos y desarrollarlos sin embargo son conscientes que la realidad económica es muy diferente; es por esto que en los cursos se debe abarcar a marxistas, estruturalistas, neoricardianos, postkeynesianos, para conocer diversidad de enfoques teóricos pues algunos son más destacados en áreas y momentos económicos específicos. Asi mismo Piketty en la introducción de su libro “El capital en el siglo XXI”, también hace referencia como los economistas y sobretodo los de universidades estadounidenses se empeñan en resolver pequeños problemas matemáticos y no en dar respuesta a los problemas económicos que aquejan a la mayor parte de la sociedad.

Para culminar me gustaría citar a Keynes en un ensayo que escribió sobre Alfred Marshall y que es utilizada por diversos autores cuando plantean el problema del extremo de la cientificidad en la economía:

“El economista magistral debe poseer una rara combinación de dones. Debe alcanzar un alto nivel en diferentes direcciones y combinar talentos que no se suelen encontrar juntos. Debe ser matemático, historiador, estadista y filósofo, en algún grado. Debe entender símbolos y expresarse con palabras. Debe contemplar lo particular en términos de lo general, y tocar lo abstracto y lo concreto en el mismo vuelo del pensamiento. Debe estudiar el presente a la luz del pasado con propósitos del futuro. Ninguna parte de la naturaleza humana o de sus instituciones debe quedar por fuera de su consideración. Debe tener propósitos y ser desinteresado de manera simultánea; tan apartado e incorruptible como un artista, pero a veces tan cerca de la tierra como un político.” (Keynes, 1933).

Lo que expresa Keynes, y que estoy de acuerdo es que no se trata de elegir entre ser un economista matemático o uno teórico, debe ser un profesional integro en la medida que saque provecho de los supuestos que la teoría económica otorga pero sin desligarse de la realidad, así como incorporar no solo los individuos sino la normalización del comportamiento de estos (instituciones) históricamente pero planteando perspectivas futuras; es decir que la economía nunca debió ni se debe seguir separando de las ciencias sociales sino al contrario actuar conjuntamente con ellas; además que los economistas deben dejar de lado esa supremacía respecto a los profesionales de esta rama de la ciencias, claramente aún queda mucho camino por recorrer para reconfigurar la economía de forma que explique cómo realmente se desarrollan los fenómenos que atraviesan los países alrededor del mundo.

MARIA FERNANDA LABRADOR GARCIA

 Bibliografía

 Castelli, F. Génesis De La Matematización En Economía (p. 3). Facultad de Ciencias Económicas – Universidad de Buenos Aires.

 Max-Neef, M. (1986). Economía descalza: señales desde el mundo invisible (pp. 54-58). Nordan.

 Pulido, A. (2002). Posibilidades Y Limitaciones De Las Matemáticas En La Economía. Madrid, España: Universidad Autónoma de Madrid.

 Piketty, T. (2013). El capital en el siglo XXI (pp. 46-48).

 Keynes (1933)

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