Un breve resumen de ¿QUE ES LA PROPIEDAD? Cap 1 Joseph Proudhon

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Yussehin Perdomo

Se encuentra una disputa entre Proudhon y Marx, donde claramente hay un título de una obra que muestra este conflicto, Proudhon publica un texto llamado la filosofía de la miseria, luego de eso Marx publica un texto llamado miseria de la filosofía, quienes algunos afirman que se trató de una crítica al pensamiento de Proudhon, precisamente por la publicación de la anterior obra mencionada, existe una carta donde Proudhon invita a Marx al dialogo, diciéndole que hay que dejar a un lado las diferencias y luchar en pro de los trabajadores, aunque este mismo hace la petición a Marx de abandonar la militancia en el partido, esta carta nunca fue respondida por Marx, y fue el quiebre definitivo entre estos dos grandes pensadores

“la propiedad es un derecho civil, nacido de la ocupación y sancionado por la ley; otro sostiene que es un derecho natural, que tiene por fuente el trabajo”, ni lo uno ni lo otro va argumentar el autor, la propiedad tiene sus orígenes en principios filosóficos, y no como producto de la acción humana. Proudhon rechaza estas dos posturas que considera anti sintéticas, puesto que la propiedad no es fruto del trabajo, ni la ocupación ni una ley, más bien considera la propiedad como un robo.“en estas páginas únicamente encontrarás una serie de investigaciones sobre lo justo y sobre el derecho, una especie de comprobación, de contraste de tu propia conciencia

“justicia, equidad, libertad; que acerca de cada uno de estos conceptos, nuestras ideas son completamente confusas, y que, finalmente, esta ignorancia es la única causa del pauperismo que nos degenera y de todas las calamidades que han afligido a la humanidad.”, menciona Proudhon que estos términos aunque muy populares y antiguos, no han podido ser definidos con certeza alguna, “Todos los hombres, en efecto, creen y sienten que la igualdad de condiciones es idéntica a la igualdad de derecho; que propiedad y robo son términos sinónimos; que toda preeminencia social otorgada, o mejor dicho, usurpada so pretexto de superioridad de talento y de servicio, es iniquidad y latrocinio: todos los hombres, afirmo yo, poseen estas verdades en la intimidad de su alma; se trata simplemente de hacer que las adviertan.”, existen unos conocimientos innatos en el ser humano que habitan en lo más profundo del espíritu, pero el temor por expresarlo no permite el libre desarrollo de las ideas.

Proudhon  realiza un comentario y es una analogía frente a las ideas equivocadas de San Agustín frente a la tierra y las estrellas, menciona que aunque los físicos, o astrónomos de la antigüedad estuviesen equivocados en su interpretación del mundo, esto no alteraría para nada el curso de la tierra, ni las leyes naturales que rigen el mundo, pero en el campo de la moral es diferente, esas apreciaciones que parecen verdades pueden influir en el comportamiento de las personas y alterar las leyes o conductas moralmente aceptadas, en ese caso el hombre puede ir camino al bien, cuando en realidad va camino a las desdichas.

“He sido testigo de los dolores de mi siglo, y he pensado que entre todos los principios en que la sociedad se sienta, hay uno que no comprende, que su ignorancia ha viciado y es causa de todo el mal.”, un férreo ataque a la moral cristiana y al principio divino sobre la propiedad, como dios en su papel de juez máximo del universo pero “¿qué es Dios?;La noción de la divinidad, noción primitiva, unánime, innata en nuestra especie, no está determinada todavía por la razón humana.”, dios como producto de la ignorancia o la incapacidad de la materia.

“Lo más razonable de lo que la sabiduría humana ha dicho respecto de la justicia, se contiene en este famoso principio: Haz a los demás lo que deseas para ti; no hagas a los demás lo que para ti no quieras. Pero esta regla de moral práctica nada vale para la ciencia;  ¿cuál es mi derecho a los actos u omisiones Ajenos? Decir que mi deber es igual a mi derecho, no es decir nada; hay que explicar al propio tiempo cuál es este derecho. Intentemos averiguar algo más preciso y positivo”

revolución; si solamente ha habido extensión o modificación de nuestras ideas, progreso, Ahora bien, nosotros tenemos la prueba hoy de que con la democracia más perfecta se puede no ser libre

Todos los hombres son iguales por la Naturaleza y ante la ley; declaración ambigua y redundante. Los hombres son iguales por la Naturaleza: ¿quiere significarse que tienen toda una misma estatura, iguales facciones, idéntico genio y análogas virtudes? No; solamente se ha pretendido designar la igualdad política y civil. Pues en ese caso bastaba haber dicho: todos los hombres son iguales ante la ley. El pueblo no inventó la propiedad; pero como no existía para él del mismo modo que para los nobles y los clérigos, decretó la uniformidad de este derecho,  se muestra la incongruencia de las revolucionar al universalizar derechos que no tienen origen en los reclamantes. Sin embargo, de ser exacta esa idea, vemos que los pueblos orientales estiman justo, por excelencia, el despotismo de sus soberanos; que entre los antiguos, y según la opinión de sus mismos filósofos, la esclavitud era justa; que en la Edad Media los nobles, los curas y los obispos consideraban justo tener siervos; que Luis XIV creía estar en lo cierto cuando afirmaba El Estado soy yo; que Napoleón reputaba como crimen de Estado la desobediencia a su voluntad. La idea de lo 38 justo, aplicada al soberano y a su autoridad, no ha sido, pues, siempre la misma que hoy tenemos, como las relaciones sociales y los sistemas de producción han trasmutado lo que consideran justo, el concepto de justicia puede cambiar de un periodo a otro, de una cultura a otra.

¿Es justa la desigualdad política y civil? Unos responden, sí; otros, no. A los primeros contestaría que, cuando el pueblo abolió todos los privilegios de nacimiento y de casta, les pareció bien la reforma, probablemente porque los beneficiaba. ¿Por qué razón, pues, no quieren hoy que los privilegios de la fortuna desaparezcan como los privilegios de la jerarquía y de la sangre? A esto replican que la desigualdad política es inherente a la propiedad, y que sin la propiedad no hay sociedad posible. Por ello la cuestión planteada se resuelve en la de la propiedad. A los segundos me limito a hacer esta observación: Si queréis implantar la igualdad política, abolid la propiedad; si no lo hacéis, ¿por qué os quejáis?, la propiedad es un robo y es el principio de toda desigualdad.

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