
Yussehin Perdomo
En Europa para el siglo XVIII se promulgaban políticas en contra de la vagancia, algunos pensadores entre ellos el reverendo Malthus, afirmaba que a los pobres se les debía disminuir las ayudas y los salarios o si no estos no trabajarían, este es un pensamiento que hoy en día nos parece absurdo, aunque aún se encuentran quienes lo defienden. El ocio y el descanso eran vistos como pereza y “la pereza es la madre de todos los vicios”, es pecado descansar!! , y es que desde el siglo XV fue un delito el estar desempleado, habían leyes expedidas por el rey (Enrique VII) que enviaban a la cárcel a quien no se encontrara trabajando, incluso los vagabundos eran regalados a quienes los denunciaban, como esclavos, como viles bestias, “Jacobo I: Todo el que no tenga empleo fijo y se dedique a mendigar es declarado vagabundo. Los jueces de paz de las Petty Sessions quedan autorizados a mandar a azotarlos en público y a recluirlos en la cárcel, a la primera vez que se les sorprenda, por seis meses, a la segunda, por dos años. Durante su permanencia en la cárcel, podrán ser azotados tantas veces y en tanta cantidad como los jueces de paz crean conveniente… Los vagabundos peligrosos e incorregibles deberán ser marcados a fuego con una R en el hombro izquierdo y sujetos a trabajos forzados; y si se les sorprende nuevamente mendigando, serán ahorcados sin misericordia”, Marx. K, (1867, pg., 921), al principio con violencia y después con engaños, se obligaba al trabajador cada vez más a engrosar los márgenes de plusvalía.
Hoy en día que gozamos de “libertad” para escoger nuestro trabajo y el tiempo que queremos trabajar, no son necesaria leyes como las anteriores, ni muchos menos la violencia por parte del estado, simplemente actuamos por nuestra racionalidad y beneficio, pero es que nuestra razón ha sido perturbada, deformada y transmutada a la conciencia del capital, ¿qué es la conciencia del capital?, la corrupción de toda nuestra moral y raciocinio.
Una teoría que no es científica se ha impuesto ante todos nuestros valores y ha proclamado un sólo dios, el dinero, por el que nos levantamos, movemos, soñamos y hasta alucinamos, como los españoles buscando oro en las Indias, nosotros destruimos todo a nuestro paso por el dinero, incluso nuestra propia vida.
Según datos del Banco Mundial para el año 2015 Japón era la tercera economía más grande del planeta, con un PIB per cápita de 42.310 dólares, una tasa de desempleo entre 3.5 y 3.7, y una inflación del 2%, aunque el crecimiento económico de este año fue tan solo de 0,4 puntos porcentuales, podría pensarse que es una de las economías más sólidas y con mejor calidad de vida, el desarrollo pleno del capitalismo!!, en el imaginario de todos ustedes estará una sociedad feliz que goza de las existencias materiales y disfruta de la libertad que provee el sistema, pero no es así, en vez del paraíso prometido, tenemos un país autómata donde los obreros están muriendo por las grandes cargas de trabajo y los que no mueren se suicidan;
Diciembre de 2013 “30 horas trabajando y sigo con fuerzas”. Estas fueron las últimas palabras en la red social Twitter de la publicista de 24 años Mita Diran, El tuit fue publicado durante la madrugada del pasado sábado, a las 5:47 am, hora local. A la mañana siguiente sus compañeros la encontraron postrada sobre su ordenador, ya sin vida;
Diciembre de 2015 Matsuri Takahashi de 24 años, se lanzó por la ventana de un edificio para acabar con su infierno laboral, llego a registrar 105 horas extras en un mes, el caso más reciente ocurrió el jueves 23 de febrero de 2017 Masaru Miura un hombre de 54 años residente de la ciudad japonesa de Kasugai, se apuñaló con un cuchillo de trece centímetros en una estación del tren solo para tener un día libre, solo por descansar un día; podría pensarse que se trata de casos aislados muy inusuales, pero según el informe del ministerio de trabajo de Japón, en 2016 se presentaron 189 casos de muerte por exceso de trabajo, o “Karoshi”, como se conoce en ese país, aunque 189 casos al año debiera ser escandaloso algunos medios señalan que la cifra real se acerca a los 10.000 por año, la misma cantidad de muertos por accidentes de tránsito, estas muertes no han ocurrido en empresas fantasmas, ni familiares o pequeñas “artesanías”, sino en enormes filiales internacionales pertenecientes a multimillonarios Japoneses o inversores extranjeros, “Para Hirokazu Ouchi, profesor de la Universidad Chukyo y autor de un libro sobre esta problemática, el ‘Karoshi‘ es una táctica que usan las compañías para mantener los costes laborales a la baja, pero que también puede llevar a la muerte por exceso de trabajo” Portal El Mundo.
La tasa de suicidios en Japón fue de 23.1 por cada 100.000 habitantes en el año 2012, y se presume que haya aumentado para el año anterior, muchas de estas muertes asociadas a las cargas laborales y la competencia educativa, ¿pero por qué se matan los japoneses? , por la conciencia del capital, “La norma social en Japón estipula que los trabajadores prioricen sus responsabilidades laborales sobre la familia o las obligaciones comunitarias”, indicó Rika Morioka, una especialista en salud, el capitalismo llego a tal nivel en Japón donde no es necesario la violencia ni las leyes para someter a los trabajadores a la explotación, simplemente porque la conciencia del japonés no lo percibe así, los indios que murieron trabajando en las minas de oro, eran sometidos por la espada española, los japoneses son sometidos por su propia conciencia. Aquella que les dice que son una deshonra para su familia si no trabajan, que les hace pensar que es mejor llegar temprano al trabajo que llevar los niños a la escuela, y la que no les permite brindar una noche de placer a sus mujeres, porque al día siguiente trabajan, y a esto le llaman progreso, la potencia asiática no es capaz de hacer feliz a sus ciudadanos, sin disminuir las rentas de sus burgueses.
Estos casos no solo ocurren en Japón, solo que consideramos que es el mejor ejemplo, pero países como China, Indonesia, India y algunos europeos, presentan muertes por exceso de trabajo, nos han querido engañar en Colombia, haciéndonos creer que debemos seguir el mismo sistema, la misma conciencia para salir de la pobreza, por estas razones hoy en día son pocas las madres que crían a sus hijos, están trabajando, son escazas las reuniones familiares, son mal vistos quienes no trabajan ¡parásitos!, y son enemigos quienes se oponen a la miseria.
La conciencia del capital en palabras de Nietzsche “es la transmutación de todos los valores”
http://www.larazon.es/sociedad/karoshi-trabajar-hasta-la-muerte-BE14547574
https://actualidad.rt.com/actualidad/231932-arrestat-hombre-japones-apu%C3%B1alrse-dialibre
http://databank.worldbank.org/data/reports.aspx?source=2&country=JPN
http://www.t13.cl/noticia/negocios/economia-japon-cierra-2015-crecimiento-del-04-contraerse-4t