
A las chicas vanidosas, adornadas, prepotentes,
Un beso.
A las rebeldes, justicieras, libertinas,
Un abrazo.
A las coquetas, inquietas, focos de luz,
Una mirada.
Pero a las mujeres, a las mujeres todas
Un amigo, un camarada.
Oh mujer, oh motivo
Rayo fugaz y tenaz
Desesperado estoy por estar
Desesperado estoy por andar
A tu lado, debajo y arriba de ti
En tu lecho y en tu tumba
En el invierno y en la primavera
En tu lucha.
Quizás algún día pudiéramos confundirnos
Hablar, mirarnos, sonreír, llorar y nada más.
Quizás podríamos ser, algún día,
Sólo amigos, sólo compañeros.
El día vendrá y tú allí estarás
Lo verás, yo sé que pasará.
Mientras tanto,
Estamos atados al deseo
Impedidos por un muro, la sociedad.
Tenemos que aparentar, algunas veces huir
Pero resistir, resistir en nuestro llamado.
Compañera, amada mujer, amante
Nos veremos más adelante
Como iguales.
Y entonces será como nunca ha sido
Como el manantial del que brota agua pura
Como lo que nunca hemos visto
Entonces será
Como siempre debió haber sido
Como amigos.
Ivan C. Castillo