De la reforma y los reformistas (el proceso de reforma curricular al programa de economía)

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Desde el año pasado se viene gestando en la facultad de ciencias económicas y administrativas un proceso de reforma curricular al programa de economía, algunas reuniones se han citado y de allí han salido conversaciones en torno a lo que se quiere reformar y para qué, debo reconocer que he estado ajeno al proceso por diferentes motivos, pero respondiendo a la invitación del profesor Jorge Renza dedique algunas horas de reflexión al tema. Hace apenas algunas semanas en un salón de clase se hizo la pregunta de cuál era el problema de la enseñanza en economía?, a lo que respondí qué, el problema de la enseñanza en economía es que precisamente no se enseña, sino que se adoctrina, cuando el profesor de economía habla con tal seguridad sin dudar en ninguna de las tesis que sostiene  en clase, me hace pensar que no estoy en una clase de economía, sino más bien en una instrucción militar, en un proceso de adoctrinamiento que consiste en memorizar las verdades absolutas del maestro. De igual manera ocurre cuando el profesor de economía  lleva más de 5 semestres enseñando exactamente los mismos textos, de allí concluyo tres cosas: 1) no ha habido ningún avance en el tema, lo cual resulta un poco frustrante. 2) no existe otro texto que añada ninguna idea diferente del tema. 3) el profesor es un holgazán. Sea cual fuese el resultado los tres terminan siendo gravísimos y más aún el último.

La primer reforma que debe hacer el programa de economía es la reforma moral, que el compromiso del cuerpo docente, administrativo y estudiantil sea en realidad con el programa y no con el salario y mucho menos con las notas, es inaceptable que después de más de un año de la “reestructuración” de las prácticas de economía agrícola y seminario de los recursos naturales no haya ninguna respuesta por parte del comité curricular, que no sabemos al día de hoy si las practicas no se realizan es por negligencia de los profesores a cargo en construir una nueva justificación o simplemente es capricho del comité en eliminarlas. El programa de economía actualmente cuenta con 10 profesores de planta y poco más de 6 catedráticos, no existe ninguna excusa válida para que el año pasado en el mes de septiembre no se haya realizado ningún evento académico en torno a la semana de la facultad, en el ITFIP del Espinal, que es una universidad muy pequeña comparada con la nuestra, que ni siquiera tiene programa de economía, se realizó para esas fechas el segundo encuentro internacional de economía con invitados de México y Cuba, y hubo representación del programa en ese evento, entonces cual es la motivación si el mejor programa de la región no es capaz de igualar a un evento como ese?, claro!, la respuesta MONTELEAGRUNA, NO HAY PRESUPUESTO. Y es que parece ser que esa actitud de desinterés, esa infame avaricia solo por el dinero se les contagio a todos en la facultad.

En cuanto al que reformar y por qué reformar, he escuchado en conversaciones con docentes y algunos compañeros que no existe claridad alguna, unos le apuestan a las recomendaciones hechas por los pares, otros a la visión regional que debe tener el programa, otros a la especialización y al final termina como un barco a la deriva en alta mar, ¿reformar por reformar?, la misión y visión del programa deben ser claras siempre pensadas en el profesional y no en su inserción al campo laboral porque este constituye diversas actividades y áreas que el currículo no puede abarcar, no puede seguir sucediendo que esa normatividad se convierta en una camisa de fuerza a la hora de realizar las practicas académicas, es sabido por muchos que las prácticas en economía terminan siendo tortuosas y aburridoras conseguirlas porque al final resultan ser rechazadas por no cumplir con unos objetivos. Y es que precisamente uno de los principios de la formación integral es que el graduado a través de un proceso de interdisciplinariedad se pueda desarrollar en diferentes saberes, entre los que se encuentran: las finanzas, el análisis econométrico, historia económica y pensamiento económico, economía regional y ambiental, así está diseñado el currículo, diferente es que no haya coordinación entre los directivos del programa y los docentes, es aquí donde menciona Jorge Iván que de no existir coordinación entre el curso, el programa y la bibliografía, no existe comunidad académica dado que los objetivos de la facultad son ajenos a los del profesor (Gonzales 1999)

Los cursos de finanzas, matemáticas financieras, formulación y evaluación de proyectos crean un problema y es que no se distingue el papel del economista del administrador, y resultan ser sustitutos perfectos en algunos puestos de trabajo, lo que no quiere decir que tengan que ser eliminados, sino más bien buscar la forma de que estos tengan un plus a la hora de compararse con administración y negocios internacionales

Existe un monopolio de las ideas en cuanto a la estructura del currículo, “la corriente principal” como se suele llamar a la nueva economía clásica, se ha tratado de estandarizar en casi todas las universidades del mundo y nuestro programa es uno de ellos, la microeconomía comprende cuatro cursos que van desde introducción a la economía hasta equilibrio general, y  la macroeconomía otros cuatro cursos desde introducción hasta crecimiento económico, estos cursos que son obligatorios es donde menos avance se ha tenido en las últimas décadas, y si hablamos en particular del programa se siguen estudiando los mismo manuales.

Algunos académicos atrevidamente afirman que la economía se compone de la micro, la macro y la econometría, y así es como están estructuradas las maestrías en economía en distintas universidades en Colombia, ese desprecio total de la ortodoxia por la historia, el pensamiento económico, la economía política fue observado por Bejarano quien escribió qué, desde 1986 esos cursos perdieron relevancia en el ámbito académico, consecuencia directa del asalto de la teoría neoclásica a las facultades de economía, que en términos más precisos consiste en el rechazo de las instituciones sociales en la conducta del individuo. Mencionaba alguna vez Max Neef  que el libro más toxico de economía es, los principios de economía de Mankiw, libro guía en casi todos los cursos de introducción a la economía o a la microeconomía, y es que el libro presenta a la ciencia de tal forma que aparenta ser que todos los problemas están resueltos, más que un texto de conocimiento es como un conducto regular,  un manual de reglas que expresa como se hace economía, y da a pensar al estudiante que no existe forma diferente de hacerlo, por ello es muy común que los estudiantes les resulta estresante el curso de pensamiento económico y economía política, ya que son los únicos dos cursos de la carrera donde nada está resuelto.

Pero el problema no es solo que se enseñen manuales sino que además de eso se enseñan mal, hace algún tiempo el curso de equilibrio general que es tal vez uno de los pilares de la economía neoclásica, terminaba siendo un curso de cálculo diferencial, porque se le da más relevancia a las ecuaciones matemáticas que a la teoría que esta de fondo, por eso no es de extrañar que los estudiantes de quinto semestre puedan calcular un óptimo de Pareto pero no sepan que es un óptimo de Pareto, ni mucho menos su relación con la economía del bienestar. Estamos ante un ocultamiento de la teoría causada por el modelo, en una situación similar a la caverna de Platón

La apuesta por la reforma curricular se vende como la salvación del programa, después de esa reforma los estudiantes de economía van a ser los mejores, pero eso es imposible cuando uno no conoce los problemas del programa, las falencias de los docentes, la bibliografía desactualizada, cuando uno no incentiva al estudiante a pensar, como mencionaba alguna vez Samuelson, no  importa tanto lo que piense, sino que haga el ejercicio de pensar, sino se hace esa tarea cualquier esfuerzo termina siendo un fracaso,  y es otro punto que sostiene el profesor Jorge Iván “las facultades se equivocan cuando piensan que el currículo garantiza la calidad, la fetichizacion de la que habla Sábato , lleva a olvidar que es el buen docente, el maestro y no el pensum el que logra despertar asombro en el estudiante.” (Gonzales 1999)

En cuanto a los que abogan por la especialización del programa los invito a estudiar los resultados, la pérdida de la escritura (ya no tenemos revista), el desinterés por la realidad política del país, la reducción de la fundamentación teórica, y esto si es grave, a lo largo de los semestres me he encontrado con graduados que nos distinguen entre las posturas de Keynes y Solow, que desconocen el teorema de la imposibilidad de Arrow o la curvatura de Kuznets , y algunos más ingenuos que creen que los instrumentos de política económica son como botones que uno oprime y ya se soluciona el problema, el software aguanta todo, porque los datos son inertes, como decía Keynes no hay nada más mentiroso que un promedio, y las matemáticas son mudas al final de cuentas, como lo menciona el profesor Zuluaga de la Nacional, es la base teórica y solo esta la que le da sentido a los resultados, conforme a lo anterior cito una reflexión de Jesús Antonio  “ahora debo argumentar en contra de la especialización y en favor de la erudición, el economista debe saber de todo, pero con profesores especializados tendremos estudiantes especializados que reciben una concepción de la ciencia a pedazos” (Bejarano 1984)

Por ultimo quiero invitar a todos los estudiantes del programa a que se unan a la discusión, a que sean inquietos, curiosos, que no duden en preguntar, en disertar, en apelar, como decía un profesor muy estimado de la Universidad Distrital, a la universidad no se viene a aprender, se viene a generar conocimiento.

Saludos

Yussehin Perdomo Andrade

www.culturadelpensamientoeconomico.wordpress.com

 

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