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¿Y a las chicas?

A las chicas vanidosas, adornadas, prepotentes,
Un beso.
A las rebeldes, justicieras, libertinas,
Un abrazo.
A las coquetas, inquietas, focos de luz,
Una mirada.
Pero a las mujeres, a las mujeres todas
Un amigo, un camarada.
Oh mujer, oh motivo
Rayo fugaz y tenaz
Desesperado estoy por estar
Desesperado estoy por andar
A tu lado, debajo y arriba de ti
En tu lecho y en tu tumba
En el invierno y en la primavera
En tu lucha.
Quizás algún día pudiéramos confundirnos
Hablar, mirarnos, sonreír, llorar y nada más.
Quizás podríamos ser, algún día,
Sólo amigos, sólo compañeros.
El día vendrá y tú allí estarás
Lo verás, yo sé que pasará.
Mientras tanto,
Estamos atados al deseo
Impedidos por un muro, la sociedad.
Tenemos que aparentar, algunas veces huir
Pero resistir, resistir en nuestro llamado.
Compañera, amada mujer, amante
Nos veremos más adelante
Como iguales.
Y entonces será como nunca ha sido
Como el manantial del que brota agua pura
Como lo que nunca hemos visto
Entonces será
Como siempre debió haber sido
Como amigos.
Ivan C. Castillo
La Conciencia del Capital

Yussehin Perdomo
En Europa para el siglo XVIII se promulgaban políticas en contra de la vagancia, algunos pensadores entre ellos el reverendo Malthus, afirmaba que a los pobres se les debía disminuir las ayudas y los salarios o si no estos no trabajarían, este es un pensamiento que hoy en día nos parece absurdo, aunque aún se encuentran quienes lo defienden. El ocio y el descanso eran vistos como pereza y “la pereza es la madre de todos los vicios”, es pecado descansar!! , y es que desde el siglo XV fue un delito el estar desempleado, habían leyes expedidas por el rey (Enrique VII) que enviaban a la cárcel a quien no se encontrara trabajando, incluso los vagabundos eran regalados a quienes los denunciaban, como esclavos, como viles bestias, “Jacobo I: Todo el que no tenga empleo fijo y se dedique a mendigar es declarado vagabundo. Los jueces de paz de las Petty Sessions quedan autorizados a mandar a azotarlos en público y a recluirlos en la cárcel, a la primera vez que se les sorprenda, por seis meses, a la segunda, por dos años. Durante su permanencia en la cárcel, podrán ser azotados tantas veces y en tanta cantidad como los jueces de paz crean conveniente… Los vagabundos peligrosos e incorregibles deberán ser marcados a fuego con una R en el hombro izquierdo y sujetos a trabajos forzados; y si se les sorprende nuevamente mendigando, serán ahorcados sin misericordia”, Marx. K, (1867, pg., 921), al principio con violencia y después con engaños, se obligaba al trabajador cada vez más a engrosar los márgenes de plusvalía.
Hoy en día que gozamos de “libertad” para escoger nuestro trabajo y el tiempo que queremos trabajar, no son necesaria leyes como las anteriores, ni muchos menos la violencia por parte del estado, simplemente actuamos por nuestra racionalidad y beneficio, pero es que nuestra razón ha sido perturbada, deformada y transmutada a la conciencia del capital, ¿qué es la conciencia del capital?, la corrupción de toda nuestra moral y raciocinio.
Una teoría que no es científica se ha impuesto ante todos nuestros valores y ha proclamado un sólo dios, el dinero, por el que nos levantamos, movemos, soñamos y hasta alucinamos, como los españoles buscando oro en las Indias, nosotros destruimos todo a nuestro paso por el dinero, incluso nuestra propia vida.
Según datos del Banco Mundial para el año 2015 Japón era la tercera economía más grande del planeta, con un PIB per cápita de 42.310 dólares, una tasa de desempleo entre 3.5 y 3.7, y una inflación del 2%, aunque el crecimiento económico de este año fue tan solo de 0,4 puntos porcentuales, podría pensarse que es una de las economías más sólidas y con mejor calidad de vida, el desarrollo pleno del capitalismo!!, en el imaginario de todos ustedes estará una sociedad feliz que goza de las existencias materiales y disfruta de la libertad que provee el sistema, pero no es así, en vez del paraíso prometido, tenemos un país autómata donde los obreros están muriendo por las grandes cargas de trabajo y los que no mueren se suicidan;
Diciembre de 2013 “30 horas trabajando y sigo con fuerzas”. Estas fueron las últimas palabras en la red social Twitter de la publicista de 24 años Mita Diran, El tuit fue publicado durante la madrugada del pasado sábado, a las 5:47 am, hora local. A la mañana siguiente sus compañeros la encontraron postrada sobre su ordenador, ya sin vida;
Diciembre de 2015 Matsuri Takahashi de 24 años, se lanzó por la ventana de un edificio para acabar con su infierno laboral, llego a registrar 105 horas extras en un mes, el caso más reciente ocurrió el jueves 23 de febrero de 2017 Masaru Miura un hombre de 54 años residente de la ciudad japonesa de Kasugai, se apuñaló con un cuchillo de trece centímetros en una estación del tren solo para tener un día libre, solo por descansar un día; podría pensarse que se trata de casos aislados muy inusuales, pero según el informe del ministerio de trabajo de Japón, en 2016 se presentaron 189 casos de muerte por exceso de trabajo, o “Karoshi”, como se conoce en ese país, aunque 189 casos al año debiera ser escandaloso algunos medios señalan que la cifra real se acerca a los 10.000 por año, la misma cantidad de muertos por accidentes de tránsito, estas muertes no han ocurrido en empresas fantasmas, ni familiares o pequeñas “artesanías”, sino en enormes filiales internacionales pertenecientes a multimillonarios Japoneses o inversores extranjeros, “Para Hirokazu Ouchi, profesor de la Universidad Chukyo y autor de un libro sobre esta problemática, el ‘Karoshi‘ es una táctica que usan las compañías para mantener los costes laborales a la baja, pero que también puede llevar a la muerte por exceso de trabajo” Portal El Mundo.
La tasa de suicidios en Japón fue de 23.1 por cada 100.000 habitantes en el año 2012, y se presume que haya aumentado para el año anterior, muchas de estas muertes asociadas a las cargas laborales y la competencia educativa, ¿pero por qué se matan los japoneses? , por la conciencia del capital, “La norma social en Japón estipula que los trabajadores prioricen sus responsabilidades laborales sobre la familia o las obligaciones comunitarias”, indicó Rika Morioka, una especialista en salud, el capitalismo llego a tal nivel en Japón donde no es necesario la violencia ni las leyes para someter a los trabajadores a la explotación, simplemente porque la conciencia del japonés no lo percibe así, los indios que murieron trabajando en las minas de oro, eran sometidos por la espada española, los japoneses son sometidos por su propia conciencia. Aquella que les dice que son una deshonra para su familia si no trabajan, que les hace pensar que es mejor llegar temprano al trabajo que llevar los niños a la escuela, y la que no les permite brindar una noche de placer a sus mujeres, porque al día siguiente trabajan, y a esto le llaman progreso, la potencia asiática no es capaz de hacer feliz a sus ciudadanos, sin disminuir las rentas de sus burgueses.
Estos casos no solo ocurren en Japón, solo que consideramos que es el mejor ejemplo, pero países como China, Indonesia, India y algunos europeos, presentan muertes por exceso de trabajo, nos han querido engañar en Colombia, haciéndonos creer que debemos seguir el mismo sistema, la misma conciencia para salir de la pobreza, por estas razones hoy en día son pocas las madres que crían a sus hijos, están trabajando, son escazas las reuniones familiares, son mal vistos quienes no trabajan ¡parásitos!, y son enemigos quienes se oponen a la miseria.
La conciencia del capital en palabras de Nietzsche “es la transmutación de todos los valores”
http://www.larazon.es/sociedad/karoshi-trabajar-hasta-la-muerte-BE14547574
https://actualidad.rt.com/actualidad/231932-arrestat-hombre-japones-apu%C3%B1alrse-dialibre
http://databank.worldbank.org/data/reports.aspx?source=2&country=JPN
http://www.t13.cl/noticia/negocios/economia-japon-cierra-2015-crecimiento-del-04-contraerse-4t
El robo legítimo

Yussehin Perdomo
Imagínense ustedes que van por una calle con bolsas llenas de mercado y llega un delincuente y les arrebata las bolsas, lo primero como ser humano es sentir miedo, luego la adrenalina hace que reacciones , cuando te están robando algo que es tuyo, y es fruto de tu trabajo, descargas toda la violencia posible, lo gritas, forcejeas, y si este no saca un arma y te amenaza o te mata, luchas hasta el último segundo antes de que el criminal emprenda la huida, ¿Por qué los espectadores no dicen nada?, ¿Por qué nadie te ayuda cuando te están robando?, sencillo, porque el robo ha sido legitimado.
Esta semana en horas de la tarde, me he aparcado a esperar en la zona de mercado de Girardot, más exactamente frente al supermercado Algrano, he visto como un agente de policía se ha desplazado muy sigilosamente unos 30 metros pegado a la pared, de un momento a otro como ave de rapiña y sin intermediar palabra, se ha lanzado sobre las bolsas de una señora que reposa sobre el andén, en las bolsas hay unos cuantos plátanos de los cuales alcanza a agarrar dos bolsas, luego de eso la mujer reacciona y lo empuja, el hace fuerza con su cuerpo e intenta tomar más bolsas, la mujer lo golpea en el rostro mientras lo insulta y también intenta recuperar sus bolsas, en ese momento llega otro patrullero que toma la mujer por los hombros y la controla, mientras el anterior agente termina de tomar las otras tres bolsas de plátano.
Al igual que yo, habían más de 20 personas observando, todos atentos, pero ninguno sorprendido, se ha hecho cumplir la ley, quien invada el espacio público se le retendrá su mercancía, unos segundos después me he preguntado, si lo que paso frente a mis ojos, no fue un auténtico e infame robo, un robo legitimado, un robo que está bien visto, y lo más grave del asunto, un robo que no es un crimen.
paradójicamente el estado burgués que defiende la propiedad privada, ha hecho que esta se vulnere, no solo ha despojado a este mujer de su mercancía, si no de su identidad como trabajadora, la institucionalidad del gobierno la ha desconocido como agente del “libre mercado”, le ha vulnerado su derecho a la libre empresa, ¿entonces es legal el robo?, parece que sí, pero solo cuando proviene de la burguesía, fíjense ustedes que la naciente burguesía industrial europea en el siglo XVII se enriqueció usurpando tierras y bienes de la iglesia, así como en Colombia se enriquece hoy en día el estado usurpando los bienes de la clase trabajadora, el derecho a la propiedad solo se defiende cuando es vulnerado a la clase dirigente, decía Joseph Proudhon “la propiedad es un robo” y al parecer solo los ricos tienen derecho de robar .
Tributo a la Muerte

Cuando era niño siempre creí que los médicos nunca morían, ellos salvaban vidas, sabían todas las recetas para hacerlo por lo tanto eran inmortales, ese era un pensamiento bastante ingenuo y bastante dulce, porque la forma más fácil de escapar a la muerte era ser médico, así resolvía el enigma que por mucho tiempo me atormentaría, y ha atormentado a gran parte de la humanidad, ¿Por qué la muerte?, bastante lejos estaba de entender lo que esto significa, de niño nunca tuve recuerdos tristes de personas que murieron, a pesar de que perdí a todos mis abuelos, la ignorancia no me permitió sufrir por ello, esa ignorancia que tal vez en su momento me dijo que esas personas se habían marchado para nunca volver, y donde quiera que ahora estén, están tranquilas.
Ahora que puedo reflexionar un poco más a fondo, la pregunta sigue sin resolver, ¿Qué es la muerte?, algo que causa tanto dolor entre los familiares y allegados, pero no es nada nuevo, morimos desde que existimos, no hay ninguna muerte nueva, puedo casi que asegurar que al día de hoy hemos muerto de todas las formas posibles, la muerte aunque nunca es bienvenida, es algo muy común y cotidiano, morimos todos los días, de viejos, enfermos, asesinados, por accidentes… etc. Incluso morimos por la estupidez, si, aquellos idiotas que deciden suicidarse cuando pierden a su pareja, entonces ¿Por qué nos duele aceptarlo?, somos seres finitos, en los que algún día no previsto, se nos acaba la hora, algunos tienen mucho tiempo para aceptarlo, incluso tienen señales de cuando es la hora, pero aun así, la gran mayoría nunca está preparada, ¿Por qué nos duele morir?, realmente no puedo asegurar si la muerte es dolorosa, en algunos casos evidentemente lo es, quienes sufren mucho antes de morir, pero en ese momento justo en que se muere, no sé si se sentirá dolor, aun así es doloroso pensar en morir ¿y por qué sucede esto?, tengo una teoría, somos bastante arrogantes, olvidamos de dónde venimos, y porqué nacemos, hasta el punto de creernos independientes, entonces es allí donde olvidamos toda nuestra función de vivir, dejamos de ver la muerte como algo inevitable y la vemos solo como una posibilidad remota, los inmortales!!, dueños de nuestra propia vida y nuestro propio entendimiento.
Es cierto que si pensáramos a cada instante en que moriremos, sería bastante aburrido vivir, incluso la cantidad de depresivos aumentaría, no me quiero imaginar los melancólicos llorando por su miserable existencia, pero es un ejercicio que debemos hacer, no sé en qué intensidad pero pensar en la muerte, en gran medida es actuar en la vida.
“La filosofía es una meditación de la muerte” Platón
Un breve resumen de ¿QUE ES LA PROPIEDAD? Cap 1 Joseph Proudhon

Yussehin Perdomo
Se encuentra una disputa entre Proudhon y Marx, donde claramente hay un título de una obra que muestra este conflicto, Proudhon publica un texto llamado la filosofía de la miseria, luego de eso Marx publica un texto llamado miseria de la filosofía, quienes algunos afirman que se trató de una crítica al pensamiento de Proudhon, precisamente por la publicación de la anterior obra mencionada, existe una carta donde Proudhon invita a Marx al dialogo, diciéndole que hay que dejar a un lado las diferencias y luchar en pro de los trabajadores, aunque este mismo hace la petición a Marx de abandonar la militancia en el partido, esta carta nunca fue respondida por Marx, y fue el quiebre definitivo entre estos dos grandes pensadores
“la propiedad es un derecho civil, nacido de la ocupación y sancionado por la ley; otro sostiene que es un derecho natural, que tiene por fuente el trabajo”, ni lo uno ni lo otro va argumentar el autor, la propiedad tiene sus orígenes en principios filosóficos, y no como producto de la acción humana. Proudhon rechaza estas dos posturas que considera anti sintéticas, puesto que la propiedad no es fruto del trabajo, ni la ocupación ni una ley, más bien considera la propiedad como un robo.“en estas páginas únicamente encontrarás una serie de investigaciones sobre lo justo y sobre el derecho, una especie de comprobación, de contraste de tu propia conciencia”
“justicia, equidad, libertad; que acerca de cada uno de estos conceptos, nuestras ideas son completamente confusas, y que, finalmente, esta ignorancia es la única causa del pauperismo que nos degenera y de todas las calamidades que han afligido a la humanidad.”, menciona Proudhon que estos términos aunque muy populares y antiguos, no han podido ser definidos con certeza alguna, “Todos los hombres, en efecto, creen y sienten que la igualdad de condiciones es idéntica a la igualdad de derecho; que propiedad y robo son términos sinónimos; que toda preeminencia social otorgada, o mejor dicho, usurpada so pretexto de superioridad de talento y de servicio, es iniquidad y latrocinio: todos los hombres, afirmo yo, poseen estas verdades en la intimidad de su alma; se trata simplemente de hacer que las adviertan.”, existen unos conocimientos innatos en el ser humano que habitan en lo más profundo del espíritu, pero el temor por expresarlo no permite el libre desarrollo de las ideas.
Proudhon realiza un comentario y es una analogía frente a las ideas equivocadas de San Agustín frente a la tierra y las estrellas, menciona que aunque los físicos, o astrónomos de la antigüedad estuviesen equivocados en su interpretación del mundo, esto no alteraría para nada el curso de la tierra, ni las leyes naturales que rigen el mundo, pero en el campo de la moral es diferente, esas apreciaciones que parecen verdades pueden influir en el comportamiento de las personas y alterar las leyes o conductas moralmente aceptadas, en ese caso el hombre puede ir camino al bien, cuando en realidad va camino a las desdichas.
“He sido testigo de los dolores de mi siglo, y he pensado que entre todos los principios en que la sociedad se sienta, hay uno que no comprende, que su ignorancia ha viciado y es causa de todo el mal.”, un férreo ataque a la moral cristiana y al principio divino sobre la propiedad, como dios en su papel de juez máximo del universo pero “¿qué es Dios?; “La noción de la divinidad, noción primitiva, unánime, innata en nuestra especie, no está determinada todavía por la razón humana.”, dios como producto de la ignorancia o la incapacidad de la materia.
“Lo más razonable de lo que la sabiduría humana ha dicho respecto de la justicia, se contiene en este famoso principio: Haz a los demás lo que deseas para ti; no hagas a los demás lo que para ti no quieras. Pero esta regla de moral práctica nada vale para la ciencia; ¿cuál es mi derecho a los actos u omisiones Ajenos? Decir que mi deber es igual a mi derecho, no es decir nada; hay que explicar al propio tiempo cuál es este derecho. Intentemos averiguar algo más preciso y positivo”
revolución; si solamente ha habido extensión o modificación de nuestras ideas, progreso, Ahora bien, nosotros tenemos la prueba hoy de que con la democracia más perfecta se puede no ser libre
Todos los hombres son iguales por la Naturaleza y ante la ley; declaración ambigua y redundante. Los hombres son iguales por la Naturaleza: ¿quiere significarse que tienen toda una misma estatura, iguales facciones, idéntico genio y análogas virtudes? No; solamente se ha pretendido designar la igualdad política y civil. Pues en ese caso bastaba haber dicho: todos los hombres son iguales ante la ley. El pueblo no inventó la propiedad; pero como no existía para él del mismo modo que para los nobles y los clérigos, decretó la uniformidad de este derecho, se muestra la incongruencia de las revolucionar al universalizar derechos que no tienen origen en los reclamantes. Sin embargo, de ser exacta esa idea, vemos que los pueblos orientales estiman justo, por excelencia, el despotismo de sus soberanos; que entre los antiguos, y según la opinión de sus mismos filósofos, la esclavitud era justa; que en la Edad Media los nobles, los curas y los obispos consideraban justo tener siervos; que Luis XIV creía estar en lo cierto cuando afirmaba El Estado soy yo; que Napoleón reputaba como crimen de Estado la desobediencia a su voluntad. La idea de lo 38 justo, aplicada al soberano y a su autoridad, no ha sido, pues, siempre la misma que hoy tenemos, como las relaciones sociales y los sistemas de producción han trasmutado lo que consideran justo, el concepto de justicia puede cambiar de un periodo a otro, de una cultura a otra.
¿Es justa la desigualdad política y civil? Unos responden, sí; otros, no. A los primeros contestaría que, cuando el pueblo abolió todos los privilegios de nacimiento y de casta, les pareció bien la reforma, probablemente porque los beneficiaba. ¿Por qué razón, pues, no quieren hoy que los privilegios de la fortuna desaparezcan como los privilegios de la jerarquía y de la sangre? A esto replican que la desigualdad política es inherente a la propiedad, y que sin la propiedad no hay sociedad posible. Por ello la cuestión planteada se resuelve en la de la propiedad. A los segundos me limito a hacer esta observación: Si queréis implantar la igualdad política, abolid la propiedad; si no lo hacéis, ¿por qué os quejáis?, la propiedad es un robo y es el principio de toda desigualdad.
Análisis critico al proceso de acumulación originaria
Yussehin Perdomo

¿Cuál es la tesis central del documento?
¿Cómo argumenta el autor la tesis central?
¿La tesis central me convence sí o no?
EL SUBDESARROLLO COLOMBIANO: UN ANÁLISIS DESDE LA ESCUELA ESTRUCTURALISTA LATINOAMERICANA DEL DESARROLLO
Germán Augusto Campos Ortiz

Los intentos de explicar el por qué a un gran número de países se les considera países subdesarrollados no es un tema reciente, pues desde que la economía del desarrollo se “separó” de la corriente económica tradicional —e incluso antes— han surgido múltiples teorías, consideraciones o nociones acerca de las condiciones de pobreza, desempleo, estancamiento, inestabilidad, infraestructura, y todos los problemas sociales que de la economía dependen y que han tenido e incluso aún tienen estos países. Querer analizar el subdesarrollo de Colombia, un país latinoamericano extremadamente rico en recursos naturales y con una condición geográfica envidiable pero con cientos de problemas sociales y económicos, requiere de un estudio de múltiples factores a lo largo de su historia, por lo que en aras de tomar un camino más accesible en cuanto a la información, en este ensayo se analizará las causas del subdesarrollo colombiano en el contexto del siglo XX con base a las ideas principales de la escuela estructuralista del desarrollo, la cual se puede considerar como la escuela latinoamericana insignia en la economía política del desarrollo. Cabe considerar que el análisis irá hasta el debilitamiento del estructuralismo en los años 80, sin considerar el renacimiento de esta escuela a partir de los 90 en lo que se llamó “neoestructuralismo”.
El subdesarrollo como teoría fundamentada aparece por primera vez en el mundo económico tras el fin de las dos grandes guerras mundiales, pues en tiempos de paz, las discusiones globales dejan de centrarse en el contexto Europeo y Norteamericano y se desplazan hacia aquellos territorios poco relevantes en la historia de la economía mundial pero que empezaban a ser vistos como piezas fundamentales para el nuevo orden y sistema económico mundial. A raíz de lo anterior, un gran número de escuelas económicas y pensadores—no necesariamente economistas— empezaron a estudiar las condiciones económicas, políticas y sociales de los países africanos, latinos y gran parte del continente asiático, a los cuales se les otorgó la característica de países subdesarrollados, aun cuando las definiciones de subdesarrollo se diferenciaban en cada escuela; por lo que en el seno latinoamericano nace a finales de los años cuarenta la escuela estructuralista del desarrollo con el propósito de estudiar la estructura del subdesarrollo de los países latinos y posteriormente contribuir en los procesos en vía al desarrollo de los mismos , cabe considerar que esta escuela en gran medida fue impulsada por el pensamiento de la comisión económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Iniciando este estudio desde el análisis centro-periferia, “Raúl Prebisch (1949, 1950 y 1951), partiendo de su crítica a la teoría neoclásica del comercio internacional […] elaboró desde la CEPAL el modelo centro-periferia, sobre el que descansa el grueso de la teoría estructuralista del desarrollo.” (Hidalgo, 2011, pág. 293). Este modelo centro-periferia se basa en la existencia de dos regiones en el mundo con abismales diferencias, una región central desarrollada productora de bienes de capital y bienes de medio-alto valor agregado y una región periférica productora de bienes primarios—en su mayoría de bajo valor agregado—, en donde los problemas sociales y económicos abundan . Esta dicotomía regional según Kay (1991) se habían originado a partir de la revolución industrial cuando la tecnología y el progreso técnico llegó a beneficiar a un grupo limitado de países—el centro— que utilizaron estas tecnologías en la composición de un sector industrial bastante fuerte que posibilitó la difusión de las innovaciones tecnológicas en la mayor parte de los sectores de sus economías, sin embargo, existen otro grupo de países—la periferia— en donde la tecnología no llegó a beneficiar sus industrias y por ende tuvieron que importar tecnología pero básicamente para la composición de un sector primario exportador de bajo valor agregado (pág. 3). De acuerdo a lo anterior, el diseño desigual del mundo económico, en donde los países subdesarrollados se vieron casi que obligados a la producción de bienes primarios fue considerado por varios de los autores Cepalinos en cabeza de Prebish como una teoría de la dependencia, según esta concepción, los países latinoamericanos y por ende, Colombia, se encuentran en esta región periférica y de alta dependencia hacia la producción de bienes primarios, noción que se comprueba para el contexto colombiano del siglo XX, en donde Colombia era un país de muy baja productividad en gran medida por la escasez de tecnología en el país, y las pocas innovaciones tecnológicas llegaban a un sector exportador limitado y primario, dicho sector era claramente el sector cafetero que hacia los años 50 representaba el 78% del total de las exportaciones colombianas, seguido de un sector minero creciente por los inicios en la producción de petróleo con un 15,83% de participación. De este modo, según Kay (1991), quien está de acuerdo con la opinión de la Cepal , “el comercio internacional no sólo perpetúa la asimetría entre el centro y la periferia sino que también la profundiza” (pág. 3); y entonces ¿Por qué el comercio internacional profundiza la condición periférica colombiana?, la respuesta nos la da Prebish, quien es citado por Bielschowsky, al considerar la existencia de una asimetría o diferencia entre la demanda del centro por bienes primarios producidos en la periferia y la demanda de la periferia por bienes de capital o industriales producidos en el centro (Bielschowsky, 2009, pág. 176); Claramente esta idea sugiere que la demanda por bienes industriales tiende a ser más grande que la demanda por bienes primarios, lo que genera un deterioro de la balanza de pagos de los países que como Colombia producían bienes primarios. Gracias a esta asimetría, en mitades del siglo XX apareció en las ideas de Prebish la concepción del deterioro de los términos de intercambio para los países periféricos, la cual buscaba arremeter contra la concepción de la corriente dominante que atribuía al comercio internacional como un sistema asignador de beneficios óptimos, la principal evidencia la generó Prebish, en palabras de Briceño, Quintero y Ruiz afirmando que
En los años treinta [del siglo XX], sólo podía comprarse el 63 por ciento de los productos finales de la industria que se compraban en los años sesenta del siglo pasado [siglo XIX], con la misma cantidad de productos primarios; o sea que se necesitaba en término medio el 58.6 por ciento más de productos primarios para comprar la misma cantidad de artículos finales de la industria (Prebisch, 1986, pág. 482 citado en Briceño, Quintero & Ruiz, 2013, pág.6)
Dicho deterioro de los términos de intercambio producía que países como Colombia salieran perdiendo en el comercio internacional, pues siendo así, los precios de las importaciones tenderían a ser más altos que los precios de las exportaciones; si se analiza que a finales del siglo XIX y en parte del siglo XX más del 60% de las exportaciones Colombianas se concentraban en Café –esta situación no empezó a reducirse sino hasta a partir de los años 70 del siglo XX– y ante la ausencia de datos confiables sobre el precio de las importaciones y la volatilidad del precio internacional del café , se podría intuir que si bien se exportaba mucho café, este producto no tenía un precio alto en comparación a los precios de los bienes de capital que se importaban, por lo que se podría pensar que durante gran parte del periodo mencionado anteriormente, los términos de intercambio se encontraban en una situación de deterioro. Y si lo anterior acontecía, las divisas que entraban al país eran muy reducidas, de tal forma que el comercio internacional no generaba un impacto grande y positivo en la economía nacional, pues las divisas no eran suficientes para que dentro de la economía se produjera un circulo virtuoso que favoreciera el aumento de la producción, la creación de empleos y el aumento de los ingresos de los colombianos.
Siguiendo con el análisis de la producción interna, para los estructuralistas la composición sectorial interna de los países periféricos tienen como característica la heterogeneidad estructural, “la heterogeneidad es la categoría conquistada a través de la descripción y comparación de la estructura económica del capitalismo central y del periférico, y constituye el carácter estructural determinante de las economías de los países en vías de desarrollo” (Nohlen & Sturm, 1982, pág. 55). El concepto de heterogeneidad parte de la idea que la estructura productiva de los países subdesarrollados es especializada en un solo sector o en unos pocos sectores, mientras que las economías centrales poseen economías en gran medida diversificadas en donde no es uno ni unos pocos los sectores que impulsan la economía, sino muchos, generando así una gran cantidad de beneficios para un gran número de empresas en distintos sectores propiciando buenos niveles de empleo (ParraPeña, 1979, pág. 1234 citado en Nohlen & Sturm, 1982, pág. 55). Para Colombia, en gran parte de todo el siglo XX, el sector industrial fue bastante rezagado por un sector agrícola y minero que en la época lideraba la economía colombiana, ocasionando así diferencias dentro de la composición de los sectores económicos, principalmente en cuestiones de tecnología, productividad, producción, salarios, entre otros; lo que a la larga causaba una composición desigual entre los sectores que en lugar de complementarse en aras del crecimiento económico, se dividían con la especialización de un solo sector que no era capaz por si solo de absorber la ilimitada oferta de mano de obra y de encontrar salida alguna hacia la superación de las condiciones de subdesarrollo periféricas (desempleo, informalidad, bajos salarios, reducida producción, entre otras).
De esta manera, tal como asegura Hidalgo (2011), para los estructuralistas
El fenómeno del subdesarrollo es un problema estructural que impide la expansión de los sectores que utilizan tecnología avanzada y, por tanto, la transformación de la composición de la producción, condenando a estos países a ser exportadores de productos primarios, cuyos precios reales se reducen a lo largo del tiempo con el consiguiente efecto de una reducida acumulación de capital. (pág. 292)
por lo que en un principio para la corriente estructuralista la solución a estos problemas del subdesarrollo se originaba por medio del proteccionismo y la sustitución de importaciones, “Prebisch favorecía la industrialización de la periferia pues él creía que ésta reduciría su vulnerabilidad frente a las crisis económicas mundiales, conduciría hacia mayores aumentos en la productividad y los ingresos y reduciría el desempleo” (Kay, 1991, pág. 5), esta forma de industrialización era la predilecta gracias a que permitiría proteger a la industria nacional naciente y así evitar pérdidas en el comercio internacional debido a la competencia. Este proceso de industrialización debía ser impulsado por el estado desviando los recursos por impuestos sobre el comercio hacia el sector industrial para así causar su expansión y en un mediano plazo mejorar las condiciones económicas y de vida de la población (Hidalgo, 2011, pág. 292). El inicio del modelo de sustitución de importaciones en Colombia se llevó a cabo tras el fin de las guerras mundiales con el propósito de afianzar las industrias de bienes de consumo protegiéndolas con grados altos de aranceles; posteriormente se intentó dar impulso a las industrias de bienes intermedios en los años 50 por medio de los ingresos provenientes de un sector cafetero que contaba con unos precios internacionales favorables y a unas tasas arancelarias —tal como lo aconsejado por los estructuralistas— moderadas pero crecientes para los años siguientes. Estas estrategias de industrialización hacia adentro conllevaron a un crecimiento del sector manufacturero en los años 50 del orden del 7,5% anual, muy superior al crecimiento de la economía de esa época. Ya en la década de los sesenta y a inicios de los 70 se intentó diversificar el aparato productivo colombiano hacia los bienes de papel, industria mecánica, productos químicos, entre otros, causando así una tasa de crecimiento anual de la industria en promedio del 6,4% (Ocampo, 1987). Si bien el crecimiento por sí solo no es capaz de generar desarrollo, el impacto de la inserción de la industria en la economía colombiana para estos años fue sobresaliente y ocasionó mejoramientos en los niveles de empleo, de pobreza, y de ingresos, aun cuando faltaba mucho por avanzar.
A pesar de que para la corriente estructuralista la industrialización por sustitución de importaciones representaba el mejor camino para salir del subdesarrollo, entre los años 60 y 70, esta concepción generó inquietudes por la poca eficacia que había tenido en algunos países de la región en lo que respecta a los niveles de empleo, la distribución de ingresos, las crisis cambiarias, entre otras, en gran medida causadas por un sector institucional débil. Lo que propició propuestas dentro de la misma escuela a favor de reformas institucionales, agrarias, fiscales, financieras, entre otras, las cuales se consideraban de vital importancia para impulsar y profundizar el desarrollo industrial en la región (Bielschowsky, 2009, pág. 176). Aunque en Colombia no fueron pocas las reformas que se desarrollaron en el siglo XX, fueron contadas las que generaron algún impacto positivo en el desarrollo colombiano, si bien se intentaba modificar el agro y la industria, estas reformas solo fueron pinceladas que resultaron siendo de poco efecto debido a que en primera instancia se necesitaba reformar las instituciones políticas en pro de la democracia y la eliminación de la corrupción, para así esperar que las reformas económicas fueran realizadas de tal forma que generaran un impacto en el progreso hacia el desarrollo económico y social del país.
Por su parte, en los 70, en un contexto mundial menos proteccionista, dentro de la corriente estructuralista se modificaron en algo las concepciones y “se propuso incentivar las exportaciones orientadas a los ámbitos regional y mundial, la expansión simultánea del mercado interno y la exportación de bienes industriales” (Bielschowsky, 2009, pág. 177), dicha propuesta fue acogida en el país por medio del plan Vallejo, un sistema cambiario de devaluación gota a gota, y el refuerzo de la promoción de exportaciones por medio de diferentes incentivos que en un corto y mediano plazo fueron medidas exitosas pero ante la ausencia de instituciones políticas y económicas fuertes, el sector industrial empezó a perder importancia a finales de los 70 y posteriormente ante la crisis de la deuda en los 80 el sector se debilita aún más y finalmente queda reducido, desprotegido, y en crisis.
En conclusión, el subdesarrollo colombiano visto desde las teorías estructuralistas se debe en grandes rasgos a la inserción del país en una región periférica que limitó al país a la producción de bienes primarios de bajo valor agregado y de poca demanda relativa mundial, producto de esta inserción y del comercio internacional, el deterioro de los términos de intercambio terminó empeorando las condiciones económicas y sociales del país que junto a una heterogeneidad estructural imposibilitaron que el país tuviera las suficientes condiciones de producción, empleo e ingresos que generara la reducción de los problemas sociales en el territorio colombiano . A pesar que el país aparentemente siguió la recomendación estructuralista del desarrollo industrial hacia adentro, posteriormente la promoción de exportaciones y de una apertura gradual e industrial, este proceso no fue suficiente para la mitigación de las condiciones del subdesarrollo, en buena medida por la ausencia de un marco institucional político y económico fuerte que permitiera la ejecución de políticas y reformas inclusivas en pro de las condiciones sociales y económicas de la población colombiana.
Bibliografía
Briceño Ruiz, J., Quintero Rizzuto, M., & Ruiz, D. (2013). El pensamiento estructuralista de la CEPAL sobre el desarrollo y la integración latinoamericana: reflexiones sobre su vigencia actual. Aportes para la integración latinoamericana , 1-34.
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Prebisch, R. (1986). El desarrollo económico de America Latina y algunos de sus principales problemas. Instituto de desarrollo económico y social, 479-502.
No les creo un carajo a los economistas!!!

Seis meses antes de que se realizaran las elecciones en Estados Unidos, estaba al tanto de seguir la contienda política más importante en el mundo, aun mas para Colombia, una colonia gringa, me basto ver hasta el segundo debate presidencial para hacerme a la idea de que Donald Trump sería el próximo presidente de los Estados Unidos, aunque sus palabras irradian odio y discriminación, era lo que los “americanos” aclamaban, su mano dura, su tono fuerte, su despotismo era el ingrediente necesario para llegar al poder, aun cuando todas las cadenas de televisión internacional, claramente actuaban en favor de Hillary Clinton, incluso hasta las preguntas hechas por el público parecían escritas para hacer quedar mal a Trump o favorecer a Clinton, entonces empecé a leer cuanto artículo se publicara sobre Trump y las elecciones en Estados Unidos, y que opinaban los gurús de la economía sobre este acontecimiento.
Uno de los tantos que revise fue el de el señor Joseph Stiglitz quien afirmaba que Clinton era la persona más preparada en toda la historia de las elecciones para asumir el cargo de presidenta, en este mismo, Stiglitz señalaba que la posibilidad de que ganara Trump era de un sexto, y similar al artículo de Stiglitz se escribieron muchos más, prediciendo la victoria de Clinton sobre Trump, incluso apoyados en estadísticas.
Tiempo después ya todos conocemos el resultado, Trump el gran victorioso, después de la derrota de Clinton volvieron los artículos sobre Trump, esta vez los economistas con predicciones apocalípticas, lo primero que afirmaron era que las inversiones iban a disminuir instantáneamente se diera la victoria de Trump, cosa que aún no ha sucedido, lo siguiente es que meses después de que se posesione la economía de Estados Unidos va entrar en recesión, que se van a renegociar los acuerdos de libre comercio, que se va entrar en conflicto con México, que China va imponer aranceles de importación, que Trump va a crear unos cuantos empleos y a cambio de eso se van a aumentar los precios, y disminuir la calidad de vida de los Estadounidenses, etc. etc.
Entre los últimos artículos que he leído, se afirma que la alianza Trump-Putin será el fin para Estados Unidos como potencia mercantil. Después de ver una y mil veces como han fracasado los economistas en su intento por predecir el futuro, hoy me abstengo de creerles, y a cambio de eso le doy una oportunidad al tiempo para que los desmienta una vez más.
LA FORMALIZACION DE LA TEORIA ECONOMICA

La economía política fue imperante durante el siglo XVIII hasta finales del siglo XIX; la cual hacia referencia a la relaciones de producción de la sociedad; abarcando la producción, distribución y consumo de los bienes y servicios del ser humano; sin embargo con la revolución del marginalismo como una crítica hacia la economía clásica, fue concretándose el fin de la economía política; pues ya el agente fundamental no era la sociedad sino el individuo, donde la toma de decisiones de este seria de forma independiente; y por lo tanto la suma de estas decisiones serán las que van a representar el bienestar colectivo. Es bajo esta base teórica que Cournot al formular la ley de la demanda es el primero en intentar incorporar cierto grado de formalización a la teoría económica bajo el uso de las matemáticas; convirtiéndose esto en una meta para los marginalistas como Walras quien “es el primero en destacar que la matemática es una herramienta influyente en la economía y por ende no es neutral, ya que para él produce cambios en la naturaleza de la Teoría Económica” (Castelli:3), es decir que Walras plantea la formalización no en el sentido de agregar el factor estadístico a la disciplina sino de transformar los principios y esencia de la economía como tal; Pareto y Jevons también contribuyeron hacia este nuevo curso de la economía. Sin embargo es hasta Alfred Marshall con la publicación de su libro “Principios de Economía” (1890) que el término de “economía política” es sustituido solamente por “economía”; siendo a través de su propuesta de equilibrio parcial y de la economía “marshalliana” que los intentos por dar rigurosidad a la economía se asientan a través de la economía neoclásica, corriente dominante en la actualidad. Bajo este contexto histórico es que la economía como ciencia sale a relucir, y el debate se forma entre quienes atribuyen a la matemáticas el hecho que sea una disciplina respetada y quienes sienten que la esencia social de la economía quedo en el olvido, siendo esto precisamente el objetivo del presente ensayo.
La economía en su deseo y prácticamente obsesión de convertirse es una ciencia exacta, va a empezar a apoyarse en otras disciplinas como la física para desarrollar el enfoque de modelos matemáticos en los sistemas económicos; esta no es solo una hipótesis sino que ha sido un tema abarcado por diversos economistas como Max Neef quien en su libro “La economía descalza” plantea que “los procesos económicos, susceptibles de interpretaciones mecánicas en ciertos casos aislados, son de naturaleza entrópica en su tendencia más amplia y generalizada” (MaxNeef, 1986:55), haciendo alusión de como la disciplina ha caído en la monotonía y rigurosidad de la interpretación de los hechos económicos y como esto es incorrecto; pero lo importante de este apartado es que incorpora el termino de entropía el cual es usado en la física, específicamente en la termodinámica, el cual transformándolo en términos económicos significa el desorden de la realidad económica, es decir como los hechos económicos no pueden ser explicados por la mecanicidad de un modelo que aparentemente es aplicable para todos los problemas económicos en cualquier lugar, sino que se deben establecer parámetros únicos y especiales para cada realidad. Un ejemplo que el autor plantea es como la idea de eficiencia que se ha establecido en la teoría económica como una ley ha ignorado que el consumo no es el final del proceso económico sino los desperdicios que se generan durante su transcurso; y como esto es una transformación de baja entropía a una alta entropía (Max-Neef, 1986:56), trayendo a colación nuevamente la física bajo una perspectiva interesante.
Con esta contextualización, no se puede generalizar que todos los economistas están en desacuerdo con la matematización de la economía, pues “Lawrence Klein, Premio Nobel de Economía de 1980, plantea que “las contribuciones no matemáticas a la economía son vagas, burdas y torpes”” (Georgescu-Roegen, 1994:161 citado en Pulido, 2002:6) o perspectivas de que “las matemáticas son útiles en la construcción de la situación idealizada, siendo un pilar fundamental de nuestra capacidad de raciocinio. Obviamente, las matemáticas ofrecen las herramientas básicas para la construcción y análisis de modelos, los cuales en una etapa posterior serán evaluados de acuerdo a su poder predictivo” (Santos, 1997:101-118 citado en Pulido, 2002:5-6). Klein toma un posición extrema pues desacredita la economía como una ciencia histórica y empírica además de social, el hecho de abstraer la realidad a solamente números como él lo plantea seria intentar explicar una sociedad que simplemente no existe, además por que hace creer que a través de la formalización es la forma correcta de realizarlo, es por esto que denoto la posición de Manuel Santos, pues plantea -aunque un poco desmedido- el papel que juegan las matemáticas, pero más como una herramienta que como pilar de la teoría económica; pues no se puede negar que la econometría y la estadística ha ayudado a los economistas en las técnicas de análisis, compilación de datos, estimación de políticas contrafactuales para evaluar programas, predicción y simulación en macroeconomía, entre otros; los cuales son llevados a cabo en el momento de la aplicación empírica.
Lo que si se debe tener en cuenta es el límite que los números y las operaciones tienen en la economía, pues como “indica Szenberg, el hecho de que “la verdad sienta la tentación de expandirse hasta convertirse en falsedad (toda virtud se transforma en vicio con el exceso y nada falla tanto como el exceso) ilustra los extremos a que ha llevado la excesiva matematización de la economía. No obstante, los científicos piensan que reducir los fenómenos complejos a un conjunto de ecuaciones supone una belleza similar a la que ofrece la poesía”” (Szenberg, 1994:13 citado en Pulido, 2002:11), un ejemplo de lo que Szenberge se refiere es la función CobbDouglas que solo representa un hito económico de la época de la industrialización, es decir cumple las condiciones de una estructura económica manufacturera mas no de otros tipos de economías; sin embargo esta función de producción se ha convertido en el fundamento de los neoclásicos y es ampliamente enseñada en la academia por su simplicidad;
la ortodoxia destaca las virtudes del mercado y la competencia así como el mito de la oferta y demanda y esto es lo que precisamente se enseña en los pregrados de Economía; por lo tanto los alumnos sufren de un aislamiento académico en el sentido que se tienen conocimientos unidisciplinarios que no solo deforman la percepción de los individuos sino crea sentimientos de frustración pues saben cómo plantear modelos y desarrollarlos sin embargo son conscientes que la realidad económica es muy diferente; es por esto que en los cursos se debe abarcar a marxistas, estruturalistas, neoricardianos, postkeynesianos, para conocer diversidad de enfoques teóricos pues algunos son más destacados en áreas y momentos económicos específicos. Asi mismo Piketty en la introducción de su libro “El capital en el siglo XXI”, también hace referencia como los economistas y sobretodo los de universidades estadounidenses se empeñan en resolver pequeños problemas matemáticos y no en dar respuesta a los problemas económicos que aquejan a la mayor parte de la sociedad.
Para culminar me gustaría citar a Keynes en un ensayo que escribió sobre Alfred Marshall y que es utilizada por diversos autores cuando plantean el problema del extremo de la cientificidad en la economía:
“El economista magistral debe poseer una rara combinación de dones. Debe alcanzar un alto nivel en diferentes direcciones y combinar talentos que no se suelen encontrar juntos. Debe ser matemático, historiador, estadista y filósofo, en algún grado. Debe entender símbolos y expresarse con palabras. Debe contemplar lo particular en términos de lo general, y tocar lo abstracto y lo concreto en el mismo vuelo del pensamiento. Debe estudiar el presente a la luz del pasado con propósitos del futuro. Ninguna parte de la naturaleza humana o de sus instituciones debe quedar por fuera de su consideración. Debe tener propósitos y ser desinteresado de manera simultánea; tan apartado e incorruptible como un artista, pero a veces tan cerca de la tierra como un político.” (Keynes, 1933).
Lo que expresa Keynes, y que estoy de acuerdo es que no se trata de elegir entre ser un economista matemático o uno teórico, debe ser un profesional integro en la medida que saque provecho de los supuestos que la teoría económica otorga pero sin desligarse de la realidad, así como incorporar no solo los individuos sino la normalización del comportamiento de estos (instituciones) históricamente pero planteando perspectivas futuras; es decir que la economía nunca debió ni se debe seguir separando de las ciencias sociales sino al contrario actuar conjuntamente con ellas; además que los economistas deben dejar de lado esa supremacía respecto a los profesionales de esta rama de la ciencias, claramente aún queda mucho camino por recorrer para reconfigurar la economía de forma que explique cómo realmente se desarrollan los fenómenos que atraviesan los países alrededor del mundo.
MARIA FERNANDA LABRADOR GARCIA
Bibliografía
Castelli, F. Génesis De La Matematización En Economía (p. 3). Facultad de Ciencias Económicas – Universidad de Buenos Aires.
Max-Neef, M. (1986). Economía descalza: señales desde el mundo invisible (pp. 54-58). Nordan.
Pulido, A. (2002). Posibilidades Y Limitaciones De Las Matemáticas En La Economía. Madrid, España: Universidad Autónoma de Madrid.
Piketty, T. (2013). El capital en el siglo XXI (pp. 46-48).
Keynes (1933)
